El Concepto
La vida moderna exige que las mujeres sean de alto rendimiento, que siempre estén al tope de camello y que sean las que siempre mantienen todo bajo control. Esto hace que las mujeres se traguen el estrés de una forma que no es sana.
La Terapia de Nalgadas no se trata de que tu hombre te "ponga en tu lugar" o te haga sentir menos; Se trata de encarar todas esas vainas y ese estrés que uno mantiene embotellados y simplemente soltarlos, ir desahogándote mientras él te da tus nalgadas.
La mecánica de la "liberación"
Cuando nos sentamos a hablar frente a frente con nuestras parejas, muchas veces somos más reservados y cerrados. A veces nos contamos cómo nos fue en el día, pero es algo muy por encimita. Terapia de nalgadas te dice que está bien desahogarte con tu pareja.
Romper el bucle de pensamientos
Cada nalgada no se da con rabia, sino que se usa como un 'impulso' para que sigas hablando y te vayas soltando. Mientras hablas de tus estreses, tus ansiedades y tus inseguridades, toda esa energía negativa se te va sacudiendo del cuerpo con cada nalgada.
Permiso para no ser perfecta
La posición en sí es inherentemente vulnerable. Al aceptar esa personalidad sin filtros, te das permiso para "no verte bien"—para llorar, desahogarte o expresar frustración sin la necesidad de ser "fuerte" o "serena".
Al terminar la sesión y finalmente levantarte de su regazo, deberías sentirte más ligera y con los pies en la tierra. Esta práctica se convierte en su "pequeño secreto" entre tú y tu hombre. Solo él llega a ver tu vulnerabilidad.
Asegúrate de que tu hombre esté sentado en una silla o algo con espacio a sus lados. Entra en la habitación totalmente vestida, como si acabaras de llegar a casa tras un día pesado. Salúdalo con un abrazo y un beso, dile que estás estresada, que quieres desahogarte y que necesitas unas nalgadas bien dadas de el.
Sin dudarlo, bájate los pantalones con determinación y acuéstate sobre su regazo.
Mientras recibes cada palmada firme en tu cola, tu objetivo es simplemente... hablar. Ya sea sobre el trabajo, la universidad, la vida social o la relación... no importa. Mientras más te desahogues, más efecto está haciendo.